Marcas
Estilos
Países
C. Autónomas
Alcohol (ABV)
Color
Marcas
Estilos
Países
C. Autónomas
Alcohol (ABV)
Color
Precio €
Sobre el estilo de cerveza English Brown Ale
La cerveza de estilo English Brown Ale tiene su origen en el Reino Unido y describe una cerveza tradicional de alta fermentación, enormemente reconfortante, equilibrada y diseñada para una altísima bebibilidad. Destaca por cederle el protagonismo absoluto a una rica base de malta que regala profundos sabores a caramelo, toffee, galleta y frutos secos. A diferencia de las interpretaciones americanas, la versión inglesa carece por completo de un perfil de lúpulo agresivo, ofreciendo una experiencia sensorial suave, redonda y típicamente británica.
La historia moderna de la English Brown Ale se forjó a principios del siglo XX, evolucionando a partir de las antiguas cervezas suaves (Mild ales) británicas. Tradicionalmente, el estilo se ha dividido en dos escuelas geográficas muy marcadas. Por un lado, la vertiente del Norte (Northern English Brown Ale), popularizada por la icónica Newcastle Brown Ale, que presenta un color más cobrizo, un final más seco y un inconfundible carácter a nuez. Por otro lado, la vertiente del Sur (Southern English Brown Ale o London Brown Ale), que suele ser más oscura, notablemente más dulce, de menor graduación alcohólica y con sutiles matices a frutas oscuras. Ambas representan la maestría del país en la creación de cervezas de sesión perfectas para el pub.
A la vista
La cerveza de estilo English Brown Ale presenta un cálido y atractivo espectro de color que varía desde un ámbar cobrizo profundo hasta un marrón castaño oscuro, regalando a menudo hermosos y brillantes destellos rojizos o rubí al trasluz. Exhibe por lo general una claridad excelente y muy limpia. Está coronada por una espuma de tamaño bajo a moderado, de color blanquecino, beige claro o canela, que suele presentar una retención aceptable, acorde a los niveles de carbonatación tradicionalmente moderados de las cervezas de barril inglesas.
En nariz
Aroma eminentemente maltoso, acogedor y muy expresivo. Despliega de inmediato ricas notas a caramelo oscuro, toffee, corteza de pan dulce y un marcado y característico perfil a frutos secos (evocando con frecuencia a la nuez, la almendra o la avellana). Es habitual percibir sutiles destellos de chocolate con leche o bizcocho recién horneado. El aroma a lúpulo es excepcionalmente bajo o directamente nulo, aportando como mucho ligerísimos matices terrosos o florales propios de las variedades nobles inglesas. Las cepas de levadura británicas pueden aportar ésteres frutales de nivel bajo a moderado (recordando a la ciruela, la pera o las pasas), pero nunca debe presentar aromas a café expreso, malta quemada o notas resinosas.
En boca
El perfil de sabor es una deliciosa y amigable exhibición de las maltas oscuras. La entrada en boca inunda el paladar con un dulzor maltoso suave y reconfortante, dominado por sabores a caramelo, nuez tostada, galleta y un ligero toque de cacao. Este dulzor está magistralmente contenido por un amargor de lúpulo muy bajo a medio-bajo, cuya única función es evitar que el trago resulte empalagoso, sin llegar a destacar por sí mismo. Presenta un cuerpo de ligero a medio, con una carbonatación baja a moderada que le confiere una textura asombrosamente suave y sedosa. El final varía según la interpretación (más dulce en las del sur y más crujiente en las del norte), pero siempre culmina con un retrogusto limpio y persistente a pan tostado y frutos secos que invita irremediablemente a pedir otra pinta.
