Marcas
Estilos
Países
C. Autónomas
Alcohol (ABV)
Color
Marcas
Estilos
Países
C. Autónomas
Alcohol (ABV)
Color
Precio €

Pack de Cervezas Alemanas
El precio original era: 29,22€.27,75€El precio actual es: 27,75€. IVA Incl.
Sobre el estilo de cerveza Weizenbock
La Weizenbock es, en esencia, la versión «fuerte» y majestuosa de la Dunkelweizen. Si la Hefeweizen es la cerveza refrescante del verano, la Weizenbock es la compañera perfecta para los meses fríos. Combina la complejidad aromática de las levaduras de trigo bávaras (esos famosos aromas a clavo y plátano) con la riqueza y potencia de una Bock. Es una cerveza que demuestra que el trigo también puede ser la base de una cerveza con alma de licor, logrando un equilibrio único entre la vivacidad del cereal y la profundidad de las maltas oscuras.
Es un estilo que exige maestría: debe ser lo suficientemente compleja para ser «fuerte», pero lo suficientemente equilibrada para que la levadura no se pierda entre la potencia de la malta.
A la vista
La Weizenbock presenta un color que va desde el marrón dorado oscuro hasta el caoba intenso o rubí profundo. La turbidez es una característica distintiva, producto del alto contenido de proteínas del trigo y la levadura en suspensión. La espuma es, quizás, uno de sus rasgos más memorables: es extremadamente densa, cremosa, de color blanquecino a beige, y posee una retención impresionante, manteniéndose como una corona firme sobre el líquido durante toda la sesión.
En nariz
El aroma es una fusión compleja y fascinante. Se entrelazan dos mundos: por un lado, el carácter inconfundible de la levadura de trigo con notas a plátano maduro, clavo de olor y, a veces, vainilla; por otro, el perfil de malta rica que aporta matices a caramelo oscuro, pan tostado, frutos secos (pasas, ciruelas) y un toque sutil a chocolate. No debe percibirse un aroma a alcohol «químico», sino una calidez aromática que sugiere profundidad y refinamiento.
En boca
El perfil de sabor destaca por su riqueza, cuerpo y suavidad. La entrada en boca es voluminosa y cremosa, con un cuerpo de medio a lleno. El sabor es una armonía entre el dulzor maltoso (caramelo, pan oscuro, frutos negros) y los ésteres frutales/fenoles especiados de la levadura. A pesar de su alta graduación alcohólica, suele ser sorprendentemente fácil de beber debido a su alta carbonatación, que ayuda a «aligerar» el paladar. Culmina con un final largo, cálido y reconfortante, donde el retrogusto deja un recuerdo persistente de pan tostado, plátano y un amable calor alcohólico que invita a disfrutarla con calma.

