Sobre Orval Trappist Ale Belgian Tripel
Orval Trappist Ale es una de las cervezas más singulares, fascinantes y reconocibles del mundo, una auténtica rareza que brilla con luz propia dentro de la noble familia de las cervezas trapenses. Elaborada en la abadía de Notre-Dame d’Orval, en la región belga de Gaume, esta Belgian Tripel es famosa por su constante evolución en botella gracias a la magia de la levadura salvaje Brettanomyces. En copa exhibe un vibrante color ámbar anaranjado, coronado por una espuma blanca, rocosa, exuberante y de una retención casi infinita. En nariz, es un espectáculo de gran complejidad, cuando es joven destacan los frescos aromas florales y herbales fruto de su técnica de lupulado en frío (dry hopping), pero con el paso del tiempo despliega profundas y cautivadoras notas rústicas a cuero, tierra húmeda y sutiles especias. En boca muestra un perfil maltoso esbelto que sirve de lienzo perfecto para una carbonatación sumamente efervescente, recordando a los mejores cavas o cavas. El trago avanza con una agilidad pasmosa, culminando con un final extraordinariamente seco y un amargor terroso y persistente que sella la experiencia con una elegancia inigualable.
Esta Belgian Tripel mítica es el único estilo que se comercializa bajo el sello de Orval, respetando una receta inalterada desde 1931. Los monjes cistercienses supervisan rigurosamente su producción, creando una cerveza de culto absoluto que los grandes aficionados adoran guardar en sus bodegas para experimentar cómo su carácter rústico y salvaje se vuelve más profundo y seco con el paso de los años.

Sobre Brasserie d’Orval
La abadía de Orval es una rareza maravillosa dentro del mundo trapense. Este monasterio cisterciense se esconde en los hermosos bosques del sur de Bélgica. Su filosofía cervecera es absolutamente única y fascinante en el panorama actual. A diferencia de otros monjes, ellos comercializan una única cerveza mítica. Nuestro sumiller considera la cerveza Orval una obra maestra sin comparación posible. Su deslumbrante color ámbar anaranjado es el preludio de una experiencia mágica. La complejidad de esta receta radica en varios procesos técnicos magistrales. Emplean primero la técnica del lupulado en frío para intensificar los aromas florales.
Posteriormente, añaden levadura salvaje Brettanomyces durante la segunda fermentación en botella. Este audaz toque rústico transforma el líquido en una bebida seca y terrosa. Sus sutiles notas ácidas y afrutadas evolucionan espectacularmente con el paso del tiempo. Una botella fresca ofrece un pronunciado amargor herbal muy crujiente y vibrante. Con años de guarda, la levadura salvaje aporta matices añejos increíblemente sofisticados. Sirve esta leyenda líquida en su exclusiva copa con forma de cáliz. Rinde merecido homenaje a la trucha dorada que adorna su icónica etiqueta. Saborea el paso del tiempo en una de las cervezas más singulares.








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