La verdadera historia del Oktoberfest

La verdadera historia del Oktoberfest

Si quieres conocer la verdadera historia del Oktoberfest no te pierdas este artículo. El Oktoberfest es sin ninguna duda el festival de la cerveza más importante y más grande de todo el mundo. Por supuesto, nos referimos al festival celebrado en la ciudad de Múnich, capital del estado de Baviera (Alemania), entre los meses de septiembre y octubre.

Hoy en día el Oktoberfest es todo un acontecimiento cultural y económico con cifras increíbles de asistencia y de consumo de cerveza. Pero no se queda ahí, el Oktoberfest ha trascendido las fronteras de Alemania de tal manera que podemos encontrar celebraciones, que dicen llamarse ‘Oktoberfest’, en multitud de países y en multitud de fechas diferentes. Para muchos es la excusa perfecta para comer unos pretzels, unas salchichas würstl o un sabroso codillo asado schweinshaxe, por supuesto todo ello regado con gran cantidad de las cervezas oficiales del festival. Pero comencemos por el principio…

La historia del Oktoberfest

Los registros históricos datan la primera celebración del Oktoberfest entre el 12 y el 17 de octubre del año 1810, siendo el motivo de esta la celebración de los esponsales del príncipe Luis I de Baviera con la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen. En esta primera ocasión la celebración terminó con una carrera de caballos en honor de los responsables. La localización tradicional del festival ha sido en el Theresienwiese (también conocido simplemente como Wiesn), un campo abierto justo al lado de la muralla de Múnich.

Desde esa primera edición el Oktoberfest ha seguido celebrándose de forma más o menos regular, con ciertas interrupciones por las circunstancias históricas. Es desde 1819 los funcionarios de la ciudad de Múnich comenzaron a gestionar el festival y a organizarlo de forma anual. Unas décadas más tarde, en 1880, las autoridades de la ciudad de Múnich autorizan la venta de cerveza durante el Oktoberfest, al año siguiente 1881, para acompañar la cerveza se añaden las salchichas würstl. De esta manera se configura poco a poco la identidad de este gran festival de la cerveza alemana.

Con la llegada del siglo XX, el Oktoberfest adquiere el calendario que hoy en día está presente. Se adelantó al mes de septiembre para disfrutar del buen tiempo al final del verano. Se define entonces una duración de entre 16 y 18 días, comenzando el primer sábado después del 15 de septiembre, y acabando el primer domingo de octubre. Con la salvedad de que si el primer domingo de octubre cae en el 1 o en el 2 de octubre, el festival se prolonga hasta el 3 de octubre para incluir el Día de la Unidad Alemana. Durante las siguientes décadas, la Oktoberfest siguió creciendo. En 1960, la Oktoberfest se convierte en el mayor festival del mundo. Y por cierto, fue también en este año cuando se eliminó la carrera de caballos original del festival. Algunos datos interesantes sobre el festival, el Oktoberfest no se celebró entre 1914 y 1918 debido a la primera guerra mundial. En 1919 y en 1920 se llevó a cabo un festival de otoño Herbstfest en su lugar. Entre 1923 y 1924, no se llevó a cabo la celebración del Oktoberfest debido a la alta tasa de inflación que Alemania tenía esos años. Y durante los años 2020 y 2021 por la pandemia mundial de la Covid-19 tampoco se ha celebrado.

El Oktoberfest de hoy en día

El Oktoberfest que se celebra hoy en día se organiza en la misma ubicación, en el Theresienwiese, dónde se montan enormes carpas para las diferentes cerveceras. En estas carpas puedes beber las cervezas oficiales del festival y disfrutar de la comida tradicional, cantar acompañando a las bandas que tocan música tradicional bávara y confraternizar con los más de 7 millones de visitantes que acuden al festival. El Oktoberfest continúa fiel a sus raíces bávaras y es muy habitual ver a la gente vestir la ropa tradicional bávara, el Lederhosen para los hombres y los vestidos Dirndl para las mujeres. Estos son algunos de los momentos más emblemáticos del festival.

La llegada de los Wiesnwirte
La llegada de los Wiesnwirte

La llegada de los Wiesnwirte

Es uno de los momentos más emocionantes del festival. El desfile de los Wiesnwirte (los cerveceros) está encabezado por el Münchner Kindl, tras él, los grandes carros cargados de barriles de cerveza y los carruajes de los Wiesnwirte y otros feriantes, para cerrar con las bandas de música.

La apertura del barril

Aunque el público del festival comienza a llegar desde muy pronto la mañana del primer sábado, el festival no comienza oficialmente hasta que al mediodía el alcalde de Múnich abre el primer barril de cerveza y grita «O‘zapft is!». Tras la apertura se disparan 12 salvas de cañón y se comienza a servir en las carpas del festival. Desde ese momento y hasta el último día del festival la cerveza y la celebración no paran.

El número de golpes que el alcalde debe dar para abrir este primer barril se ha convertido en un asunto de gran interés y se llegan a realizar apuestas sobre ello. Actualmente el récord de mínimo número de golpes lo ostenta el alcalde Ulde con solo dos, en 2005 y en 2008. Por el lado contrario, el récord de mayor número de golpes para abrir el barril es de Thomas Wimmer con 19 en el año 1950.

La apertura del barril
La apertura del barril

El desfile de trajes tradicionales

Desde 1810 y de manera no regular, se ha celebrado un desfile donde los asistentes exhiben orgullosamente su trajes tradicionales. Desde 1950 se celebra anualmente este desfile conjunto que se ha convertido en todo un acontecimiento dentro de las festividades del Oktoberfest. Se reúnen así hasta 8000 participantes ataviados con sus trajes de fiesta tradicionales, para juntos recorrer el trayecto desde el palacio Maximilianeum hasta el recinto del Oktoberfest. Los participantes del desfile llegan en grupos desde Baviera y otras partes de Alemania, pero también de Austria, Suiza y el norte de Italia.

El Münchner Kindl es el encargado de guiar este desfile, seguido por los representantes de la ciudad y del estado, tras ellos los Trachtenvereine (grupos de trajes tradicionales), Schützenvereine (‘sociedades de tiro’), las charangas, bandas musicales, los Fahnenschwinger (‘abanderados’) y aproximadamente cuarenta carruajes de caballos lujosamente adornados.

Las cifras del Oktoberfest

Aquí tienes algunas de las cifras que dibujan la enormidad de este festival:

  • 7.2 millones de visitantes.
  • 6.900.000 litros de cerveza (aprox.).
  • 94.795 litros de vino (aprox.).
  • 42.526 litros de vino espumoso (aprox.).
  • 299.938 litros de café y té (aprox.).
  • 1.130.701 litros de agua y limonada (aprox.).
  • 549.899 pollos.
  • 140.225 pares de salchichas.
  • 75.456 codillos de cerdo.
  • 44.320 kg. de pescado.
Cerveza y bretzel
Cerveza y bretzel

Las cervezas oficiales del Oktoberfest

Únicamente las cervezas que hayan elaborado dentro de los límites de la ciudad de Múnich y que cumplan con la Ley de pureza de 1516 pueden ser servidas durante el Oktoberfest. Durante el festival se llegan a servir 7 millones de litros de cerveza, no todas son iguales y el gusto de los asistentes ha ido variando con el tiempo.

Durante las primeras décadas del festival la cerveza más popular era la dunkel bávara. Una cerveza de estilo lager, con un cuerpo de color ámbar a marrón rojizo oscuro, con aromas y sabores a malta de cereal y notas a granos de café tostado lentamente. Sabor robusto, crujiente, agradablemente a malta y ligeramente dulce, termina con cuerpo, casi aterciopelada, con un ligero amargor que resuena en el paladar.

En 1872, la cervecera Spaten presentó una cerveza de estilo marzën que se convirtió en la cerveza oficial del festival durante décadas. Pero las ganas de innovar de los cerveceros de la ciudad de Múnich no se quedaron ahí. Al comienzo de la década de 1970, la cervecera Paulaner introdujo una cerveza de cuero ligero y color dorado que fue ganando popularidad poco a poco hasta convertirse en la cerveza más consumida hoy en día en el Oktoberfest. Esa cerveza es la festbier, una cerveza de estilo lager, suave y límpida, de color dorado pálido y con una corona de espuma esponjosa y ligera. Con aromas y sabores ligeramente maltosos sobre los que encuentras un ligero carácter a lúpulo alemán, floral, herbal o especiado. En el trago está bien atenuada y fresca, pero no seca. Una cerveza perfecta para beber en las jarras de litro que se sirven durante el Oktoberfest a lo largo de sus dos semanas de celebración.

Las seis cervezas del OktoberfestPerfil de sabor
Augustiner OktoberfestTiene un sabor fresco y limpio. El perfil de sabor es caramelo, maltas ligeras y lúpulo bien equilibrados.
Hacker-Pschorr Brau Original OktoberfestMalta y lúpulo bien equilibrados, con amargor y toque dulce. La malta es dulce, ligeramente tostada y con sabor a nuez que se compensa con el lúpulo afrutado y floral.
Paulaner OktoberfestUna lager dulce con malta ligeramente tostada y un final de plátano especiado y lúpulo de limón.
Hofbräu OktoberfestbierMuy refrescante. Con un gran sabor a grano, heno, masa y lúpulo noble.
Spaten OktoberfestSabor suave a galleta y malta con grano y un perfil de sabor a limón muy suave. Termina con una sensación de lúpulo y sabor a grano.
Lowenbrau OktoberfestbierCuerpo claro y ligero. Tiene un amargor del lúpulo con un toque picante y un final refrescante y dulce.

Así termina este artículo sobre la verdadera historia del Oktoberfest, esperamos que lo hayas disfrutado y que este gran festival cervecero continúe celebrándose durante muchas décadas más.

“Oans, zwoa, g’suffa!”

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